EFECTO PLACEBO

Un estudio realizado en la Universidad de Michigan explica los efectos fisiológicos que presentan algunos pacientes al uso de placebos.

En este estudio el grupo de neurología de esta universidad ha localizado un área del cerebro (núcleo accumbens) que se activa cuando el paciente cree que está tomando un medicamento.

Se usaron dos tipos de escáneres:  Tomografías por Emisión de Positrones (PET) y Resonancia Magnética Funcional (fMRI).

A todos los voluntarios (personas sanas), se les iba administrando una inyección dolorosa, se registraba la actividad del dolor, y luego se les administraba el placebo. A un grupo de personas se les advirtió que si conseguían describir los efectos de dicho ‘analgésico’, recibirían una recompensa de 5 dólares y a un segundo grupo se les informó la verdad de lo que se les iba a administrar.

La investigación reveló que en los pacientes mas receptivos al uso de placebos se activaba la producción de dopamina, un tipo de endorfina responsable de los sentimientos placenteros. Por el contrario, en los pacientes a los que se les advirtió de la verdad, no había reacción e incluso alguno podía llegar a experimentar el efecto nocebo.

Últimamente he leido varios post que tratan del tema:  enlaces y curiosidades sobre el efecto placebo en el Blog tufisio. No es mi interés hablar de medicinas alternativas.

Los pacientes acuden a los médicos en busca de alivio a sus dolencias.

Tengo que confesar que me atraen más las enfermedades que los enfermos. Se trata de un error de bulto. Muchas veces repito: “no tengo ni idea“. Transmitir incertidumbre produce un impacto negativo. Si veo preocupado al paciente intento aliviarle hablándole de la ausencia de signos de alarma, de “lo idiopático“, de lo autolimitado de muchos procesos. Formular un diagnóstico produce un impacto positivo independientemente de la calidad del mismo (“tiene rota una costilla, el dolor se mantendrá 4-6 semanas” y el paciente responde “me quedo más tranquilo”). Empatizar con el paciente es muy beneficioso, aunque a veces resulte difícil: hay pacientes que nos caen fatal y/o nosotros a ellos.

Ser un buen profesional de la medicina no es solo tener conocimientos, habilidades técnicas es también saber escuchar, saber transmitir información, implicarnos en el proceso de curación más allá de nuestra propia vanidad o escepticismo, ser altruistas. Ponernos en el lugar del otro -> ¿cómo me gustaría a mi ser tratado en una consulta médica?.

Dilema: ¿Ser encuadrado en el grupo de pacientes secretor de endorfina o en el grupo de los informados: con el riesgo subsiguiente de efecto nocebo?. Lo mejor:  información + tto efectivo + endorfina.

Eduardo Calvo en su blog Un tutor en el desvan  recuerda algunas perlas del afamado y avinagrao Dr HOUSE (es solo ficción):

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