EDUCACIÓN (APRENDER A PENSAR)

 Niels Bohr celebra el que sería su 127 aniversario en Google, que nos dibuja en una pizarra el doodle con el modelo atómico de Bohr.

En la “anécdota de Bohr y el barómetro (hacer clic aquí para acceder” se relata como un insigne profesor de física  interviene en la evaluación de un estudiante. A la cuestión planteada en el examen: “cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro” el estudiante da varias respuestas que considera acertadas sin mencionar la respuesta convencional al problema: “la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares”. El amigo Bohr dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

No se trata de memorizar fórmulas sino de APRENDER A PENSAR. La educación no debe ser un proceso coercitivo (sumisión al conocimiento imperante) sino un estímulo de búsqueda. Hace 500 años la tierra era plana, America no existía, nosotros eramos el centro del Universo. La Teoría de la Mecánica Cuántica no se enseñaba en las Universidades.

Bohr nos dice que en torno al núcleo atómico, el número de electrones en cada órbita aumenta desde el interior hacia el exterior.  Los electrones pueden caer desde un orbital exterior a otro interior, emitiendo un fotón de energía discreta. Pasar de una órbita a otra: SALTAR de CAPA. Vencer el miedo.

Y a propósito del MIEDO os dejo con una historia copiada de http://www.epsilones.com/.

Cómo nace un paradigma

Un grupo de científicos coloca cinco monos con diversos niveles de inteligencia en una jaula, en cuyo centro sitúan una escalera y, colgando del techo, un montón de bananas.

El individuo más brillante del grupo no tarda en imaginar lo que hay que hacer, pero cuando sube por la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzan potentes chorros de agua helada sobre los que se quedan en el suelo. Este protocolo se repite cada vez que un sujeto con “ideas” o “iniciativa” intenta lo mismo.

Después de algún tiempo, cuando un mono se dispone a subirse a la escalera, los otros lo agarran de inmediato y se lo impiden a golpes. Este comportamiento continúa sistemáticamente incluso después de que los científicos deciden dejar de utilizar los chorros de agua fría. Los incidentes vienen acompañados de alaridos de angustia, actos de violencia posteriores, síntomas de estrés post-traumático, y prolongados períodos de tensiones colectivas que desestabilizan la dinámica del grupo.

Pasado algún tiempo más, ningún mono se acerca siquiera a la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. El grupo parece haber adquirido un consenso social o un patrón de comportamiento colectivo estable respecto de la escalera: es tabú. Vuelve a reinar la calma y se restablecen las relaciones sociales normales.

En ese punto, los científicos deciden sustituir a uno de los sujetos experimentales, introduciendo en su lugar un mono procedente de otro laboratorio. La primero que hace el recién llegado es subir a la escalera, siendo rápidamente reducido por los otros, quienes le golpean con más furia aún que en los episodios anteriores. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo no vuelve a subir más a la escalera, y aprende a ignorarla como los demás.

Al poco tiempo es sustituido otro mono, y ocurre de nuevo lo mismo. El primer sustituto, ya veterano, participa con entusiasmo en la agresión colectiva contra el novato. El fenómeno se repite al producirse la tercera, la cuarta y la quinta sustitución. Finalmente, la población experimental inicial ha sido sustituida por completo, obteniéndose el equivalente de un relevo generacional completo, y los científicos se quedan con un grupo donde ningún sujeto ha recibido el baño de agua fría.

Al cabo de un tiempo, los científicos inician una nueva ronda de sustituciones. Se observa entonces que, pese a no haber experimentado (ni siquiera presenciado) el trauma inicial sufrido por la primera población de la jaula, la segunda población ha heredado sus hábitos y continúa golpeando a cualquier sujeto recién llegado que intente llegar a las bananas. Al completarse de nuevo un relevo generacional, sucede lo mismo con una tercera población, y después con una cuarta.

“Señores”, anuncia con satisfacción el jefe de los investigadores, “el experimento ha sido un éxito: se ha establecido un mecanismo estable de transmisión inter-generacional de comportamientos adquiridos”.

Pero cuando los investigadores se disponen a aplaudir un ayudante de laboratorio levanta la mano y pregunta:

“¿Qué significa eso exactamente?”

Y el jefe responde:

“Que ha surgido una civilización“.

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Una respuesta a EDUCACIÓN (APRENDER A PENSAR)

  1. Maia dijo:

    Impresionante relato que confirma que no hemos evolucionado casi nada desde el mono… Fuerte!

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